El hombre que murió en la guerra

Última obra dramática de los hermanos Machado. Escrita en cuatro actos y en prosa. Terminada en 1935 y estrenada en el Teatro Español de Madrid, el 18 de abril de 1941.

Argumento: situada en 1928, la obra presenta a Don Andrés de Zúñiga Marqués de Castellar, quien nunca confesó a su esposa Doña Berta la paternidad extramatrimonial de Juan y nunca reconoció a su hijo. Llegado a la madurez y visto que no tendría descendencia con su esposa, Andrés buscó a su hijo para acogerlo, teniendo noticia de que combatía en la Gran Guerra junto a los franceses, muriendo finalmente en el campo de batalla. Diez años después, el matrimonio sigue recordando con nostalgia a ese joven. De la misma edad que ahora tendría Juan es el huérfano Miguel de la Cruz, que llega a la casa de los marqueses con el encargo de Juan, junto al que dice haber combatido en el frente, de abrazar al padre y entregarle su retrato. La realidad, sin embargo, se revela más compleja: Quien dice ser Miguel, realmente fallecido, es Juan que suplantó su personalidad al quedarle revelado en el horror de la guerra lo insustancial de su anterior identidad.

Extracto

Juan era un Zúñiga, un hombre de raza, tenía su orgullo… Sí, en el fondo, era soberbio, con la soberbia rebelde de los bastardos, aristocracia resentida, descontento siempre de su destino. Acaso el error del señor marqués fue pensar que podía hacer la felicidad de su hijo, quitándole todo motivo de descontento. Porque un descontento no se contenta nunca.

(…)

Juan no quiso nunca a nadie. No era bueno, Guadalupe. ¡Ah! Y él lo sabía. Se odiaba, se despreciaba a sí mismo; por eso quiso cambiarse por mí. ¡Claro! El que se estima no se cambia por nadie. Era un suicidio, un suicidio mutuo lo que él me proponía.

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