Poesías completas

Bajo este título se editaron cuatro libros, publicados sucesivamente en 1917, 1928, 1933 y 1936, como recopilación de la obra poética de Antonio Machado. Tras una primera selección publicada en 1917, el segundo libro editado con ese mismo título recogía poemas del periodo entre 1899-1925, al que seguiría una edición ampliada y modificada de ese periodo (1899-1930); y finalmente, su antología de Poesías completas, editada en 1936, que sería la última preparada y revisada por el propio autor.

La primera edición de Poesías completas(1917), publicada por la Residencia de Estudiantes, fue fundamental porque Machado no solo recopiló lo anterior, sino que añadió una sección de «Poemas recientes» (escritos entre 1912 y 1917) que no habían aparecido en libro hasta entonces.

Destacan los elogios dedicados a otros escritores y figuras intelectuales, que no figuraban en sus libros anteriores, como Juan Ramón Jiménez (por su libro Arias tristes), Narciso Alonso Cortés o Rubén Darío (a quien escribió el famoso elogio fúnebre: «Si era toda en tu verso la armonía del mundo…», escrito tras la muerte del poeta nicaragüense en 1916).

A la muerte de Rubén Darío

Si era toda en tu verso la armonía del mundo,
¿dónde fuiste, Darío, la armonía a buscar?
Jardinero de Hesperia, ruiseñor de los mares,
corazón asombrado de la música astral,

¿te ha llevado Dionysos de su mano al infierno
y con las nuevas rosas triunfantes volverás?
¿Te han herido buscando la soñada Florida,
la fuente de la eterna juventud, capitán?

Que en esta lengua madre la clara historia quede;
corazones de todas las Españas, llorad.
Rubén Darío ha muerto en sus tierras de Oro,
esta nueva nos vino atravesando el mar.

Pongamos, españoles, en un severo mármol,
su nombre, flauta y lira, y una inscripción no más:
Nadie esta lira pulse, si no es el mismo Apolo,
nadie esta flauta suene, si no es el mismo Pan.

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