Antonio Machado pisa por primera vez Soria en mayo de 1907. Lo hace para tomar posesión de la cátedra que acaba de obtener, en una visita de tres días de la que nace el poema «Orillas del Duero». Como demuestra la existencia de este primer poema tras una estancia tan breve, la tierra soriana va a ser una fuente de inspiración inagotable para el poeta.
En octubre de 1907, Machado se traslada definitivamente a su nuevo destino, una ciudad de provincias, amurallada y con apenas 7.000 habitantes. Se aloja primero en una pensión del centro, pero dos meses después, encuentra alojamiento en una pensión situada justo detrás del Instituto General y Técnico en el que imparte clase. Isabel Cuevas y su esposo, Ceferino Izquierdo, guardia civil retirado, son los dueños de esta pensión. Con ellos viven sus tres hijos: Leonor, Antonia y Sinforiano.
Cuando Machado llega a Soria es ya un poeta reconocido en los círculos literarios. Además, a finales de ese año, en 1907, sale publicado su segundo libro, Soledades, galerías y otros poemas, una versión ampliada de Soledades con un total de 93 composiciones.