Antonio Machado en Soria 1909

A pesar de ser un hombre de mundo, de haber viajado y haberse relacionado con los intelectuales de la época, Machado se va adaptando poco a poco a la monotonía de su nueva ciudad. El trabajo no le absorbe demasiado tiempo, ya que durante el primer curso escolar, sólo tiene dos clases, de 7 y 8 alumnos. Dispone de muchas horas para dar largos paseos, una de sus aficiones junto con la lectura.

En la pensión, Machado va estrechando lazos con Leonor, una de las hijas de los dueños, de 13 años de edad. Ella es una niña simpática y solícita, atenta y curiosa, que ve en el poeta a una persona muy diferente a las que conocía. Del cariño y la admiración surge el amor y, a los dos años de conocerse, en 1909, la pareja contrae matrimonio en la iglesia de La Mayor. La ceremonia, que se celebra el 30 de julio en plena Plaza Mayor, congrega a la puerta del templo a una gran cantidad de vecinos, algunos malintencionados, que increpan al poeta y crean un gran alboroto al no ver con buenos ojos la diferencia de edad que separaba a los cónyuges. La luna de miel transcurre por Zaragoza, Pamplona, San Sebastián y Madrid. Estos son meses de gran felicidad para Machado. Acude a sus clases con un ánimo y entusiasmo distintos.