Antiguo convento de Jesuitas del S. XVII, transformado posteriormente en centro de Enseñanza Secundaria, fue el Instituto General y Técnico al que Machado llegó para impartir clase de Lengua Francesa en 1907. Hoy en día, el centro recibe el nombre del ilustre profesor y en sus alrededores pueden verse dos esculturas que recuerdan al poeta: una cabeza de bronce de Pablo Serrano (1982) y una reproducción del poeta sentado, también en bronce, de Ricardo González Gil (2010). En su interior conserva intacta el aula en la que Machado impartía sus clases, además de toda la documentación académica que éste dejó como profesor.