De nuevo una mudanza. La última dentro de la capital hispalense, pues teniendo Antonio la edad de ocho años, su familia pondría rumbo a Madrid, con el fin de conseguir la mejor educación posible para sus vástagos. El centro elegido sería la Institución Libre de Enseñanza, a cargo de Francisco Giner de los Ríos.
En el número 22 de O’Donnell nació Joaquín, el cuarto hijo de Antonio y Ana, y el último que vendría al mundo en Sevilla, en 1881. Aún faltarían por nacer Francisco y Cipriana, que lo harían en Madrid, si bien la benjamina fallecería a la edad de quince años.