Destinado a la cátedra de francés del Instituto Mariano Quintanilla de Segovia, Antonio Machado llegó a la ciudad el 25 de noviembre de 1919. Durante los primeros días de estancia en Segovia el poeta se hospedó en un hotel, pero como necesitaba algo más económico, su amigo José Tudela, Archivero en Segovia desde marzo de 1919, se puso a su disposición para ayudarle en la búsqueda. Finalmente vino a vivir a esta casa, una pensión regentada por doña Luisa Torrego, en la que pagaba 5 pesetas diarias por una habitación, permaneciendo en ella hasta su traslado a Madrid en 1932.

En el jardín de la casa, entre rosales y hiedras puede verse una copia del busto del poeta que Emiliano Barral esculpiera en 1920; también un panel cerámico, obra de Julián López Parras. En la casa encontramos retratos del poeta, sus muebles, recuerdos, imágenes de Leonor y Guiomar; la memoria de sus pasos por la ciudad… La Real Academia de Historia y Arte de San Quirce compró la casa y se ocupa hoy en día de su conservación.