Como se recoge en «La Sevilla de los Machado», los dos hermanos «han dejado constancia de su paso por el parvulario de un tal Señor Sánchez».
Hablamos del solar que hoy es la calle Menjíbar, antigua plaza de las Monjas, donde hay una amplia zona residencial que hace difícil imaginar allí la institución de enseñanza a la que el poeta dedicó estos versos:
«Con timbre sonoro y hueco
truena el maestro, un anciano
mal vestido, enjuto y seco
que lleva un libro en la mano»